Navega por el río Sena y descubre París desde una perspectiva totalmente distinta. Durante el crucero pasarás junto a algunos de los monumentos más emblemáticos de la ciudad, como la Torre Eiffel, el Museo del Louvre, Notre-Dame o la Isla de la Cité.
El recorrido por el agua es especialmente bonito al atardecer, cuando la luz dorada baña las fachadas de los edificios y los puentes que cruzan el río. Una forma relajada y diferente de ver la ciudad, sin las prisas ni el tráfico de las calles.
Las salidas al atardecer suelen ser las más solicitadas por la luz y el ambiente, así que conviene reservar con cierta antelación, especialmente en temporada alta.